EN LA ARGENTINA.- Jóvenes, universitarios y mujeres le dan forma al perfil del voluntario en la Argentina. El número de gente solidaria es más elevado en el interior. Un 24% son de las provincias, un 22% reside en la Capital Federal y un 15% es del Gran Buenos Aires, según la encuesta de TNS Gallup. Una de las preguntas que se realizó a los entrevistados interrogó acerca de qué aspecto había cambiado en su vida a partir de realizar estas tareas. Un 35% de los voluntarios mencionó que tomó conciencia de los problemas de la gente, otro 34% declaró que logró vínculos sociales y amistades y un 23% indicó que aprendió a entender a la gente y a negociar.

En los claustros.- En los programas de Voluntariado Universitario de la UNT también se sintió una leve baja en los trabajos. No obstante, la universidad tucumana ocupa el cuarto lugar a nivel país, con el 6% del total de los proyectos solidarios presentados. El año pasado estaba en el tercer lugar, con el 10% de los planes de voluntariado, precisó Miriam Farías, coordinadora del programa. Destacó que las tareas voluntarias que más atraen tienen que ver con la promoción y la prevención de la salud.

EN LA VIDA.- Hay ciertas poblaciones que siempre llaman la atención del voluntariado: los niños y los enfermos. "Pero muchas otras también necesitan ayuda: los ancianos y quienes viven en barrios marginales. Usualmente se hacen programas en los barrios, pero hay muchas otras zonas que están olvidadas", explica Diego Aguilar Velázquez. El, al igual que Manuel Sancho Miñano, sostienen que es crucial que las ONG tengan buena planificación y mejores propuestas. "Lo principal es no confundir voluntariado con mano de obra barata; esto genera mucha frustración", concluye Sancho Miñano.